Tokai: “Calidad antes que cantidad” (Parte 1)

¡Hola a todos!

Muchas veces no encontramos con que los clientes nos plantean la siguiente pregunta: ¿el precio de esta guitarra justifica su calidad? En muchos casos sí es así, pero en otros reconocemos que existe un “plus” que se paga por conseguir instrumentos de determinadas maderas o acabados.

Una de las marcas que mejor representan la relación calidad precio es Tokai; sin duda, a día de hoy, uno de los mejores (si no el mejor en nuestra modesta opinión) fabricante de modelos Les Paul.

Como usuarios habituales de Gibson, decidimos hacer la prueba de fuego comparando dos pesos pesados: una Les Paul Classic de principios del 2000 con pastillas Classic ’57 y una Tokai LS160 recién llegada a la tienda.

Lo primero que llama la atención a simple vista es que la cejuela de hueso de la Tokai se ve mucho mejor acabada que la de Gibson, y las selletas de latón que monta Tokai son un plus a tener en cuenta para la afinación y el tono.

En lo relativo al acabado podéis juzgar vosotros mismos: las dos guitarras tiene unas vetas increíbles, a nivel personal las dos me parecen tremendas. Ahora pasamos a tocar con ellas…

Comenzamos a tocar primero en limpio conectados a un Fender Hot Rod Deluxe III: lo primero que nos llama la atención es que el mástil de la Classic es mucho más fino que el de la Tokai. Esto a muchos guitarristas les puede parecer una ventaja, pero si nos centramos en el sonido, está comprobado que más del 80% del sustain de una guitarra se pierde por el mástil. Conclusión: si queremos un tono más genuino, el mástil ancho siempre resulta mejor.

De mano notamos que las pastillas de la Classic son bastante más “sucias”. En este punto es donde empiezan a sorprendernos la Tokai, ya que el tono que nos entregan es mucho más vintage, suena a Les Paul antigua. Jugamos con la posición intermedia de los tonos y sacamos sonidos limpios muy definidos y ricos en armónicos.

Para continuar con la prueba cambiamos de amplificador y esta vez nos conectamos a un ENGL Powerball II y usamos su canal numero 3. Con una distorsión Hi Gain, la Classic suena menos definida; sin embargo, la LS160 tiene un sonido más equilibrado, con unos graves más definidos y un tono más auténtico.

Decidimos juntar estas guitarras con otro clásico de amplificadores: un Marshall 1923C Limited Edition, una de las marcas icono del rock y que muchas veces se asocia visualmente a una Les Paul.

También conectamos un Marshall DSL40C con muy poca ganancia y, para aproximarnos más aún a una combinación clásica del rock, colocamos un Ibanez Tubescreamer TS-808 para añadir un poco más de punch.

En una segunda parte de este artículo os seguiremos comentando nuestras impresiones, y colgaremos alguna comparativa en audio/video.

¡Saludos y rock!

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