Como escucharte en los solos (Parte 1/3)

¡Hola a todos!

Muchas veces hemos hablado con amigos y clientes de la tienda acerca de las variadas opciones para conseguir más volumen en las partes solistas de guitarra, qué efectos usar, cómo conectarlos, etc.

Pues bien, basándonos en nuestras experiencias tanto personales como profesionales, vamos a daros varios consejos.

La primera y más fácil es la siguiente: engaña a tus compañeros de grupo. Sugiéreles que ellos utilicen amplificadores de 20 watios y equipo domestico, mientras tú te enchufas a cuatro pantallas de 4×12 tipo Marshall 1960, Engl 4×12 y a un par de cabezales como un Dual Rectifier y un Plexi. Con todo esto conseguirás dos cosas: sentirte todopoderoso y que acabes tocando sólo (sin olvidar los serios problemas auditivos que tendrás con el tiempo).

Descartando esta primera opción con todo el dolor de nuestros corazones, vamos a por la segunda 😉

Lo primero es analizar el equipo que usamos y las posibilidades que tenemos de conexión. Si usamos un equipo valvular y la distorsión principal es la del amplificador, y queremos utilizarla tal y como está, la única forma realmente efectiva de conseguir más volumen es insertando un booster como el Blackstar HT Booster, un ecualizador con control de volumen del estilo del Boss GE-7, o un compresor como el Akai Compressor, pero todo esto (muy importante), a través del loop de efectos.

De esta forma pondríamos el pedal “detrás de la distorsión del amplificador”, pero ojo, cada uno de los citados actuará de una forma diferente.

El Booster sería digamos el más neutro, subiendo nuestro sonido limpio o saturado hasta el punto que ajustemos con el control de ganancia del pedal.

El ecualizador nos permitirá subir el nivel y realzar algunas frecuencias, lo que puede ayudar a no tener que subir tanto el volumen y hacer nuestras frases más legibles, pero coloreáramos nuestro sonido; y si ya tenemos un timbre que nos gusta, ¿por qué modificarlo? Esta opción es muy personal y depende de cada guitarrista o estilo.

El compresor le añadirá un poco más de señal e igualara mucho la intensidad de nuestro ataque de púa, esto tiene un lado bueno y malo. El bueno es que en partes complicadas o más rápidas, no se notara tanto la posible pérdida de pulsación; y lo malo es que perderemos dinámica y eso, en algunos estilos de música o solos, es cargarse nuestro sonido. Además debemos tener cuidado con el uso de los compresores por que disminuyen la relación señal ruido, y si no se usa con cuidado, podemos tener un maravilloso zumbido tipo “huevo frito” 😉

Si nuestro amplificador tiene varios canales saturados o volúmenes “master”, todo es muy fácil. Basta con usar la versión más suave de rítmica, y la más cañera para los solos. Si con el canal suave tenemos poca ganancia, podemos añadir un overdrive, ajustando la ganancia del canal más duro para que el overdrive funcione con los dos, pero aquí podemos encontrarnos otro problema: el cambio a partes limpias puede hacer que parezcamos bailarines de claque en lugar de guitarristas.

Como veréis, no estamos comentando nada de los efectos que podemos usar como añadido a nuestro sonido; aquí puede comenzar una autentica epopeya y podríamos convertirnos en una especie de “Jose Luis Pedales”, pulsando mil cosas a la vez.

Afortunadamente para estos casos tenemos juguetes como el Octobus de Palmer, para poder crear loops y activar varios pedales con un solo pisotón.

Pero eso, amigos, será para una próxima entrada… hasta entonces, buen verano!!

¿Tunear o no tunear? Esa es la cuestión…

Muchas veces nos han preguntado si merece la pena cambiarle las pastillas a nuestra guitarra, y nuestra respuesta es en la gran mayoría de los casos “SÍ”. El cambio de pastillas es la modificación más importante que podemos hacerle a nuestro instrumento, ya que el otro elemento sonoro más importante (la madera con las que se construyó la guitarra o bajo) es imposible de sustituir :).

Por poner un ejemplo, supongamos que tenemos una guitarra de serie media muy cómoda, con pastillas P-90 como la HAMER SATFP90-HBK SUNBURST FT, que nos encanta, pero queremos ue sea más versátil para poder  usar distorsiones o cualquier otra cosa. La solución podría ser la SHPR-1 P-Rails de Seymour Duncan en puente y dejar la P-90 original en mástil, ya que esta pastilla nos permite tener tres sonidos totalmente diferentes. Puede ser una humbucker ideal para hacer riffs afilados o una single coil para sonidos cristalinos y sonar como una P-90. Incluso podemos ir a más y poner en el mástil una SP90-3 Custom y rizar el rizo.

Podemos poner algún ejemplo que hemos vivido en primera persona con una Telecaster Méjico Standard, a la que le pusimos unas Dimarzio Twang King para conseguir un sonido mucho más dinámico y para sacar más partido al sonido de los bordones y el resultado fue sorprendente.

Una modificación no tiene por qué ser solo en gamas medias: no es la primera Gibson LP Custom a la que armamos con un set de pastillas EMG 81/85 para emular sonidos muy al estilo de Zakk Wylde o del metal más moderno tipo In Flames o Metallica.

Los bajos no se escapan a las mejoras, no es el primer Fender American Standard Jazz Bass al que le ponemos un  previo activo STC-3 de Seymour Duncan  junto a unas SJB-2 Hot para conseguir más pegada y ataque.

Lo importante es saber cuál es el sonido que queremos sacarle a nuestro instrumento, y teniendo esto medianamente claro, podéis consultarnos y seguro que podremos escoger el set de pastillas para que vuestro instrumento suene como vosotros queréis.

En la siguiente entrega os comentaremos más modificaciones electrónicas que podemos hacer en nuestras guitarras y bajos.

¡Hasta la próxima!

Cómo conseguir un buen sonido de batería en directo (Parte 2/2)

¡Hola a todos! Seguimos con nuestra serie de posts dedicados a la microfonía y posterior ecualización y mezcla de un set de batería.

Nos ocupamos ahora de los timbales. La forma de colocar el micro es la misma que en la caja (me refiero al micrófono superior). Como sabemos hay timbales de distintas medidas, pero los micros que nombremos nos servirán para cualquiera de ellas. Bien es sabido que el SHURE SM57 es un micro que “vale para todo”, y los timbales de una batería no son una excepción. Pero tratándose de los timbales siempre es preferible unos micros mas pequeños (sobre todo en directo), pero que a la vez sean duros y resistentes. Aquí es donde entran en juego micrófonos como el AKG D40, el CAD TSM411 (que ya nombramos anteriormente), el LEWITT DTP 340TT… y también micros de condensador como el AKG C518 M o el SHURE BETA 98 S. Para ecualizar los timbales, al igual que en todo y como ya dijimos anteriormente, no hay una norma establecida que nos valga para todo, pero si se pueden dar unas pistas que pueden valernos de guía. A los timbales mas pequeños podemos aplicarle un HPF un poco más alto que a los más grandes. Si queremos atenuar ese molesto sonido a “caldero” retocaremos alrededor de los 300 Hz, y si queremos darle mas pegada podremos realzar un poco los 4000 Hz. Insisto, estas frecuencias son orientativas, no las toméis como un punto fijo sobre el que actuar. Lo mejor es probar y ver vosotros mismos el efecto que tiene en nuestro sonido las variaciones que hagamos. Así iremos educando nuestro oído y con el tiempo reconoceremos más fácilmente lo que nos falta o nos sobra a la hora de ecualizar. Posiblemente necesitemos insertar una puerta de ruido en los timbales. Con esto conseguiremos quedarnos con lo que nos interesa del sonido producido por los timbales, y evitaremos esas molestas “colas” de graves.

Vamos a ocuparnos ahora de los platos, para los cuales usaremos micrófonos de condensador, que son más sensibles y captan mejor ese brillo característico de los platos. Comenzaremos por el “charles”. Es muy importante la forma en que colocaremos el micro para esta pieza, porque aunque resulta inevitable que se nos cuele la caja, si lo colocamos bien minimizaremos en la medida de lo posible que cada golpe de caja nos taladre el oído a través del micro del charles (que estará ecualizado de manera totalmente distinta al micro de la caja). Micrófonos adecuados para el charles son el LD SYSTEMS D1102, el AKG PERCEPTION 170, el CAD GXL 1200, el SHURE PG81XLR etc… y ya si queremos algo de una calidad superior podemos optar por el AKG C391, el SHURE SM81, el AKG C451 o el AKG C480. Estos micros los colocaremos de forma perpendicular a la parte exterior del plato superior del charles. Evitaremos acercarlo a la zona de la campana de dicho plato superior para captar el menor sonido a chatarrona posible. A la hora de ecualizarlo, usaremos un filtro pasa altos (HPF) a una frecuencia bastante elevada (300, 400 hz o incluso más alto), dependiendo en parte del diámetro del plato y de la colocación del micro. Después aplicaremos un corte de ecualización alrededor de 600 hz con un ancho de banda amplio, atenuaremos y moveremos arriba y abajo esa frecuencia donde hemos atenuado hasta encontrar el punto en el que nos suene mejor. Después si fuera necesario podremos realzar muy ligeramente la zona de agudos para ganar más brillo, pero muy posiblemente no nos haga falta. Los mismos micros que mencionamos antes nos podrán valer también para los crash y el ride. Normalmente se colocan dos micros a modo de ambiente en las zonas izquierda y derecha del kit de batería, encima de los platos, más o menos elevados. La ecualización de estos micros también es similar a la del charles, pero la cosa cambia si estos micros de ambiente los usamos para captar también el sonido de los timbales. En estos casos el filtro pasa altos no lo aplicaremos a una frecuencia tan alta y deberemos “jugar” más con los botoncicos hasta encontrar un buen equilibrio de platos y timbales. En estos casos también podremos usar micros de condensador de gran diafragma como los AKG C3000, los AKG PERCEPTION 420, los CAD M179 etc…

Como resumen a todas estas indicaciones hay que decir que las frecuencias dichas, colocaciones de micros etc, no son algo fijo a lo que ceñirse al 100%, sino algo orientativo que nos sirva como comienzo a la hora de ponernos delante de la mesa de mezclas y, previamente, a la hora de colocar correctamente los micrófonos. Ya sabéis que cada batería suena diferente, dependiendo de medidas de las piezas, tensión de los parches, pegada del batería….. Son demasiados factores a tener en cuenta como para que unos pequeños consejos nos valgan para todos los casos que nos podamos encontrar. Cuanto más probemos, más experiencia adquiriremos y más recursos tendremos.

¡Saludos a tod@s y gracias por seguirnos!

Cómo conseguir un buen sonido de batería en directo (Parte 1/2)

Hola a todos!!

En el post de hoy vamos a hablar de baterías. No, no me refiero a las baterías de litio ni de cadmio, ni a las duracell o las energizer. Me refiero a los “tambores”, esos adorables a la vez que silenciosos instrumentos que suelen estar en manos  de nuestros queridos amigos los bateristas. Hablaremos de cómo debemos microfonearla (tanto en estudio como en directo), qué micrófonos podremos usar para cada pieza, distintas maneras de colocar los micros, y también unos pequeños consejitos que pueden orientarnos a la hora de ecualizar las distintas partes del kit.

Hablaremos de una batería standard, con un bombo, una caja, tres timbales, un charles, un ride y dos o tres platos. Como ya sabemos, todo esto es ampliable hasta el infinito, pero nos centraremos en esta configuración, para lo cual necesitaremos entre ocho y diez canales independientes. La colocación de los micrófonos es sumamente importante, no basta con ponerlos ahí de cualquier manera y ya nos ocuparemos de retorcer ecualizaciones en nuestra mesa. Si un micrófono esta bien colocado, la batería esta bien afinada y no suena como las potas de casa de nuestra tía la del pueblo  (ESTO ES ABSOLUTAMENTE PRIMORDIAL), y el micro es el adecuado, no será necesario hacer esas ecualizaciones tan drásticas; todo lo contrario, habrá que retocar muy poco para que suene como tiene que sonar.

Empecemos con el bombo. Podemos encontrarnos con varias posibilidades: que el parche delantero tenga agujero, que no lo tenga, que no tenga parche…  También depende de qué sonido queramos conseguir la forma en que colocaremos el micrófono y que tipo de micrófono usemos. En principio hablaremos de bombos con parche agujereado y queriendo conseguir un sonido más pop o rock. En cuanto a micrófonos para el bombo o frecuencias graves hay dos clásicos, el SHURE BETA 52 y el AKG D112. Ambos son válidos, cada uno nos ofrece una respuesta distinta y el usar uno u otro ya depende del gusto personal de cada uno. Por supuesto que no son los únicos micros, hay muchísimos más como el SHURE PG52XLR (variante más económica del Beta 52), el AKG PERCEPTION LIVE P2, etc… También se ha hecho muy popular el SHURE BETA 91; en principio se comenzó a usar con baterías de heavy metal, aunque cada vez es una práctica más y más común. Este micro es de condensador y muchas veces se puede combinar con otro micro más: el Beta 91 dentro del bombo y el otro por fuera en el agujero del parche delantero. Con el Beta 91 conseguiremos ese pico de agudos sin apenas ecualizar nada y con el otro (por ejemplo el Beta 52) captaremos el sonido mas grave del instrumento.

Por supuesto, esto no es una ley universal. Como siempre lo ideal seria poder probar distintas configuraciones y colocaciones, pero nos vamos a centrar en un solo micrófono. En cuanto a la ecualización, retocaremos lo justo. Plano nos podrá sonar “acartonado”, para lo cual atenuaremos la zona de medios-graves  entre 300 y 600 Hz si fuera necesario. Si quisiéramos ganar ataque podríamos realzar entre 2000 y 5000 Hz. Y si quisiéramos unos graves más profundos deberíamos realzar ligeramente entre 60 y 125 Hz. Una vez que el bombo suene a nuestro gusto ya veremos si es necesario comprimirlo (dependiendo de la pegada del baterista) o insertarle una puerta de ruido.

Vayamos ahora con la caja. Según el “manual”, la caja se amplifica con dos micros: uno captando el parche superior y otro captando la bordonera. Como en todo, depende del sonido que queramos conseguir. Para esto volvemos a tirar de los clásicos: el SHURE SM57 es el más utilizado, pero no es el único. Podemos utilizar también el LD SYSTEMS D1057, el SHURE PG56XLR, el CAD TSM 411, el SHURE BETA 56A o el SHURE BETA 57A. Todas las opciones son válidas, tanto para el micro superior como el inferior. El micrófono superior lo colocaremos en el borde de la caja unos dos dedos separado del parche (siempre en un lugar donde no reciba un solemne y poderoso baquetazo), y el inferior lo ubicaremos por debajo de la caja con la cápsula apuntando a la bordonera. Cuando usemos dos micros, a uno de ellos debemos invertirle la polaridad (normalmente al de abajo). Esto es para que, al tener uno de ellos en posición opuesta al otro, los dos estén en fase y al agregar ambos micros, lo que resulte sea una suma de sonido y no que notemos que al abrir volumen a los dos micros suceda lo contrario, que la caja queda ensombrecida. Normalmente las mesas de mezclas tienen un botoncico para tales menesteres, pero si no fuera así tendríamos que tener un cable XLR “especial” para hacer esa inversión de polaridad en el cual los pines 2 y 3 estuvieran invertidos en un extremo con respecto al otro. En cuanto a como ecualizarla, una caja bien afinada y con los micros bien ubicados posiblemente no necesitara apenas ser ecualizada, un filtro pasa altos (HPF – high pass filter) a 80 o 100 Hz puede ser suficiente. Pero si necesitamos retocar algo, podemos atenuar la zona entre 800 y 1000 Hz en caso de algún armónico molesto, amplificar los 200 Hz si queremos ganar cuerpo… Si tenemos un micro en la bordonera no será necesario realzar la zona de los agudos, nos bastará con ponerle un filtro pasa altos a este micro para tener ese brillo extra que no nos da el de arriba. Al igual que en el bombo, una vez hayamos conseguido nuestro sonido valoraremos el insertarle un compresor.

En nuestro próximo post continuaremos con los timbales y el resto del set.

¡¡Hasta la próxima!!

Como conseguir grandes resultados en tu home studio (Parte 3/3)

Hola de nuevo, terminamos con éste nuestra serie de posts dedicados al home studio.

Si queremos grabar voces, lógicamente nos hará falta un micrófono. Desechando el que tenemos para hablar con nuestra abuela por skype, pensemos en algo que nos valga para grabar voces con buena calidad,  también para microfonear el ampli de guitarra o de bajo, grabar guitarras acústicas tomando el sonido de la propia caja de la guitarra y no utilizando la pastilla que traen las electrificadas (estas están muy bien a la hora de tocar en directo, pero para una grabación mejor siempre captar el sonido con un micrófono).

Con estas premisas, lo ideal es optar por un micrófono de condensador de gran diafragma. Hay miles de opciones en el mercado, pero como no nos sobra el dinero, busquemos algo versátil que nos valga un poco para todo. El AKG C3000, un clásico que vale para todo y con calidad, el CAD GXL2200, el LEWITT LCT 240, etc. Nos hará falta un pie de micro como el PROEL RSM180, y si nuestro micro no lo incluye ya, también un antipop como el PROEL APOP40 para cuando grabemos voces. Si grabamos instrumentos acústicos, probemos distintas posiciones para captar el sonido, distancias al instrumento, filtros que suelen traer los micros, etc… todo con el fin de conseguir la mejor toma posible. En próximos posts abordaremos este tema más en profundidad.

¿Queremos dar una vuelta más de tuerca?? Cuando nos ponemos a manejar nuestro software de grabación, andar con el raton arriba y abajo nos puede resultar algo asi como un “coñazo”. Para hacernos la vida mas fácil hay unos aparatitos estupendos como el KORG nanoKONTROL que nos facilita nuestro trabajo, o el PRESONUS FADERPORT EU, que nos permite crear atajos que harán que todo sea mas rápido.

Y si ya queremos darle un toque mas cálido a nuestras grabaciones, ¿Qué tal un previo a válvulas? Se que muchos de los programas de grabación que utilizamos tienen plugins que emulan estos previos, pero no es lo mismo. Si teneis oportunidad de probar los PRESONUS TUBEPRE o el  BLUE TUBE DUAL os daréis cuenta de lo que digo.

Y esto ha sido todo… por supuesto que el home studio puede abarcar muchos más elementos, pero lo que pretendemos con esta serie de posts es acercar a los “no iniciados” a este fascinante mundo. Por supuesto, si tenéis cualquier duda o pregunta, nos tenéis a vuestra disposición.

¡Hasta la próxima!

Como conseguir grandes resultados en tu home studio (Parte 2/3)

¡Hola de nuevo!

En esta segunda parte de nuestra serie de posts dedicada al home studio, vamos a hablar ahora de los monitores o escuchas. Intentaremos que nos den una respuesta plana y fiel de lo que estamos grabando y mezclando. El por qué de esto es muy simple: si nuestros monitores y/o auriculares nos dan demasiados graves o unos agudos excesivamente brillantes, corremos el riesgo de que no estemos mezclando nuestra música de la forma correcta y sucederá que cuando escuchemoas nuestra mezcla en otro sitio, el resultado no sea el esperado.

Os pondré un ejemplo: supongamos que estamos mezclando con nuestros maravillosos auriculares de DJ, los cuales tienen unos graves tan absolutamente poderosos que nos hacen temblar hasta la ultima membrana de nuestros tímpanos. Pues bién, cabe esperar que la mezcla ya nos sonara con los graves deseados, o incluso los recortaremos porque esos graves pueden resultarnos excesivos. Ahora cogemos nuestra mezcla y nos la llevamos al coche donde tenemos un radio/cd con unos altavoces normalitos, o se la pasamos a nuestro colega para que la escuche en el equipito que tiene en el salón. ¡Oh sorpresa! Eso suena totalmente sin cuerpo, no suena bien… “¿Qué ha pasado? Si con mis mega auriculares hyper ultra bass booooost sonaba tremendo ¡!”. Lo dicho, necesitamos unas escuchas que no nos mientan, que sean reales y que nos den una idea de lo que de verdad estamos haciendo. Los FOSTEX PM-0.4N, los ALESIS M1 ACTIVE 320 o los YAMAHA HS50M son magníficos monitores que nos ayudaran a que nuestro trabajo sea el esperado. Lo mismo puedo decir de auriculares como los AKG K 121, AKG K 77 o AKG K 141. En resumen, tratemos de evitar utilizar monitores y auriculares que estén mas pensados para escuchar música y que intencionadamente han sido sobre ecualizados en su respuesta para que suenen mas espectaculares y agradables de cara al publico en general. A la hora de escuchar los monitores, es importante la colocación de estos así como la posición en la que nos encontremos nosotros con respecto a ellos. Lo ideal es que formemos un triángulo equilátero entre nuestra cabeza y el par de monitores; de esa manera evitaremos problemas de tiempo de llegada, que pueden “enmascaranos” cosas y confundirnos en la mezcla.

Si estamos pensando en que las baterías vayan programadas y no queremos “tirar” de los múltiples loops que traen los distintos programas de grabación o software de muestras de baterías, deberíamos pensar en tener un controlador que nos haga esa labor mas fácil. Ya sea un controlador con pads, o un teclado controlador que a la vez nos vendrá muy bien si queremos grabar nuestras pistas de teclados utilizando alguno de los cientos de programas o instrumentos virtuales que hay en el mercado. Si queremos solo utilizar pads, el KORG NANOKEY es sencillo, preciso y a la vez muy asequible. Y si buscamos un teclado controlador, el ALESIS Q49 o el Q61, o más pequeños como el AKAI LPK25 o el ALESIS Q25. Sé que hay aparatos mas completos y con mas prestaciones, pero también son mucho mas caros y si nos ponemos a sumar nos podemos llevar una desagradable sorpresa.

Hasta aquí este segundo post… en un tercero y último, trataremos el tema de la microfonía más adecuada para rematar tus grabaciones.

¡Hasta la próxima!

Como conseguir grandes resultados en tu home studio (Parte 1/3)

¡ Hola a todos ¡ En el post de hoy vamos a hablar de cómo montar nuestro pequeño home studio, material que nos puede hacer falta y distintas posibilidades a la hora de elegir bien en que gastamos nuestro dinero, ya sea acorde a nuestro presupuesto, a nuestras necesidades o a las dos cosas. Es obvio que hay muchísimas posibilidades y que no es lo mismo plantear nuestro estudio para grabar pequeñas maquetas o cosas mas simples (con baterías programadas, guitarras por línea, etc…) que si por ejemplo tenemos pensado grabar baterías acústicas. En este post vamos a hablar mas bien de cosas básicas, orientadas a quien quiere tener un pequeño espacio en su casa en el que hacer sus grabaciones, maquetas, etc…

Lo primero que nos haría falta seria un “buen pepino de ordenador”. No voy a entrar en discusiones de si PC o Mac. Siempre habrá defensores y detractores de las dos plataformas, y por supuesto que ambas son totalmente válidas, a gusto del consumidor. Con lo de buen pepino me refiero a que nos olvidemos de nuestro querido ZX Spectrum que tenemos por ahí perdido en algún rincón (cuantas horas jugando al Manic Miner ¡!!). Necesitaremos una máquina potente, con un buen procesador y unos cuantos gigas de RAM para que nuestro software de grabación corra correctamente y para que, a medida que vayamos sumando pistas, no tengamos esa sensación de querer y no poder.

Después necesitaremos un interface de audio y unas escuchas (monitores, auriculares o ambas), pero de éstas hablaremos después. Aquí ya tenemos muchas posibilidades dependiendo de nuestras necesidades. Si únicamente vamos a grabar instrumentos por línea, como guitarras o bajos, y alguna señal con un microfono dinámico, puede bastarnos con algo sencillo y básico como el LEXICON ALPHA o el LINE 6 POD STUDIO GX. Si tenemos pensado usar un micrófono de condensador para voces o instrumentos acústicos, necesitaremos algún interface que nos suministre alimentación phantom, como por ejemplo el M-AUDIO FAST TRACK, el ALESIS iO|2 EXPRESS o el YAMAHA AUDIOGRAM3. Estos aparatos nos servirán para grabar dos señales simultáneas como máximo, así que si necesitamos más, tendremos que pensar en interfaces mas completos como el AKAI EIE o el PRESONUS AUDIOBOX AB44 VSL, que ya cuentan con cuatro entradas… y si necesitamos más aun, ya tendremos que pensar en sistemas más complicados y caros como el PRESONUS FIRESTUDIO PROJECT o el MACKIE ONYX BLACKBIRD.

En nuestro siguiente post continuaremos con unos pequeños consejos sobre monitores de referencia y auriculares.

¡Hasta la próxima!

Cómo hacer sonar bien a tu grupo y no morir en el intento

En este post vamos a dar algunos pequeños consejos y pautas a seguir para conseguir un buen sonido con nuestro grupo en un pequeño local o bar. Esto nos puede servir tanto si somos uno de los músicos del grupo, o si tenemos que ponernos a los mandos de la mesa de mezclas, ya que en muchas ocasiones esas dos labores las desempeña la misma persona. Ante una situación así hay una máxima fundamental: “menos es más”. Con esto no quiero decir que aparezcamos con el radiocasete de la abuela, ni con los altavoces de 5000 watios (pequeñitos y extraplanos ellos)  que tenemos en el ordenador de casa, sino que aunque llevemos toneladas de material en nuestra furgo, sepamos sacarle el mejor rendimiento a todas y cada una de las partes de nuestro equipo. Ya sabeis, la potencia sin control no sirve de nada.

Lo primero que tenemos que hacer al llegar, aparte de descargar la furgoneta claro está, es colocar nuestros altavoces en el lugar adecuado. No es válido colocarlos en cualquier sitio, y si los ponemos en el lugar apropiado nos evitaremos muchos problemas en forma de acoples con los micros de las voces. No es problema de llevar un equipo de tropecientos mil dólares, esos también acoplan. Hay muchísimas opciones en el mercado capaces de ofrecernos un sonido fantástico si las utilizamos con buen criterio. Cajas como las LD SYSTEMS LDPN122A2 es una excelente solución, tanto por calidad como por precio. Lo dicho, colocamos nuestros altavoces siempre por delante de la línea que marcarán los micros de las voces, y si tenemos un problema de espacio, como mucho a la misma altura. Siempre intentaremos evitar que los micrófonos estén por delante de los altavoces. Esto nos permitirá poder hace un mejor ajuste de ganancia de los micros, tener mas volumen y evitar los indeseables acoples. Capitulo aparte son los cantantes que agarran el micro “por la bola” y cantan por el agujerito que queda entre sus dedos… pero eso daría para otro post.

Seguimos… Otra cosa importante, los amplis de guitarra y de bajo seria mejor colocarlos en el suelo o ligeramente elevados, sobre todo si los guitarristas o bajistas también tienen micro para su voz. El por qué de esto es muy sencillo, el sonido que sale de nuestros amplis también es captado por los micros de voz, y esto es algo que deberíamos evitar en la medida de lo posible. Si, también captan la batería y los platos, pero eso ya es mas difícil de solucionar (alguien tiene una mampara de metacrilato o de plexiglás en su casa??). Por eso, tratemos de poner remedio a los problemas que tengan fácil solución. Los amplis, a un volumen razonable, lo necesario, por mucho que queramos sentir “el poder” en nuestras espaldas.

Se puede dar el caso de que alguien quiera microfonearlo todo: batería, amplis… Esto en un bar o pequeño local es un error. Las baterías suenan, y mucho… Hay guitarristas y bajistas que tienen amplificadores que tienen más potencia que nuestras cajas de P.A. La cuestión es ajustarlos al volumen adecuado, a nivel con la batería, y que todo trabaje a un buen nivel, ni por encima ni por debajo de sus posibilidades. Puede sernos de ayuda reforzar un poquito el bombo y en casos excepcionales también podemos reforzar los timbales, el resto de la batería ya suena mas que de sobra por si sola. Y también puede darse el caso de que el bajista vaya sin amplificador. En un caso asi lo podremos sacar por las cajas de P.A. para lo cual podríamos utilizar una caja de inyección para conectarlo a nuestra mesa de mezclas. Para el bombo podríamos utilizar un SHURE PG52XLR o un AKG PERCEPTION LIVE P2, y para conseguir ese sonido ambiente de los timbales una buena solución son  los LD SYSTEMS D1009 o los LD SYSTEMS D1102. Estos micros nos darán lo que necesitamos con mucha calidad y sin costarnos un ojo de la cara. En cuanto a las cajas de inyección, una solución muy buena y asequible son las LD SYSTEMS LDI02. Estas también las podremos utilizar si queremos conectar una guitarra acústica con pastilla, un teclado, etc… Para las voces hay infinidad de micrófonos en el mercado con calidades de todo tipo y precios de todos los colores: el mítico SHURE SM58 y sus variantes mas económicas como los SHURE PG58XLR, PG48XLR Y SM48, los LD SYSTEMS D1001 y D1020, etc….

Llega la hora de ponerse a los mandos de la mesa de mezclas. El objetivo no es tirar abajo el local, sino conseguir que nuestro grupo suene lo mejor y lo mas nítido posible. El público lo agradecerá, el dueño del local y nosotros mismos también. No necesitaremos mas de ocho o diez canales en nuestra mesa, tan solo unos previos de buena calidad y como mucho un multiefectos integrado en la propia mesa (si es que fuera necesario). Mesas como la YAMAHA MG166C o la LD SYSTEMS LAX16D nos dan lo que necesitamos. Un micro al bombo y otro ambiental colocado debajo de los platos y orientado entre los timbales aéreos y el base (por si necesitamos reforzarlos en la mezcla), las voces,  acusticas, teclados, metales… Es importante que no mezclemos todos esos instrumentos individualmente, sino mas bien que todos ellos formen un conjunto. Posiblemente la voz sola nos sonaria mejor con mas cuerpo, con unos graves mas presentes, pero puede que en la mezcla esos graves nos molestaran y no empastaran con el resto de la banda, además de restarle inteligibilidad a la voz. Lo mismo puede suceder con las guitarras acusticas… quizás si escuchamos solos esos canales con esas ecualizaciones que hemos hecho para integrar los instrumentos en la mezcla, nos sonaran mal, sin cuerpo, pero en el conjunto global de la mezcla, lo que no aporta la guitarra lo aportara el bajo, lo que le falta a la voz lo aportaran los coros, en vez de poner el bajo retumbando por todos lados, podemos reforzar un poco con el micro que hemos metido en el bombo. Todo es cosa de probar e ir integrando instrumentos, al volumen necesario. Si hay que decirle al guitarrista que se baje, pues se le dice y se baja (ya se que la teoría es muy fácil), si hay que decirle al batería que se baje……..no digo nada…. Insisto, siempre hay que pensar en el conjunto, no en cada instrumento individualmente.

Siempre viene bien contar con un monitor que sirva de referencia sobre todo para las voces e instrumentos como teclados y acústicas. En espacios pequeños seguramente será suficiente con uno. No nos volvamos locos llenando el escenario de monitores. Y por supuesto tampoco debemos volvernos locos dando volumen a ese monitor porque lo que es una ayuda fundamental, mal utilizada se puede convertir en un calvario de acoples, empobrecer el sonido general del grupo y hacer que nuestra actuación se convierta en el típico “concierto de pitos”. Los LD SYSTEMS MON101A son perfectos para estos espacios pequeños y nos pueden dar la cobertura horizontal que necesitamos para trabajar con un solo monitor.

Y esto es todo por el momento… Terminamos recordando la máxima que dijimos al principio: “menos es más”… frase que también es aplicable al volumen ¡!!

Como elegir tu primer equipo (parte I)

En este post vamos a abordar una de las cosas que, a todos los que nos ha entrado el gusanillo de la guitarra, hemos vivido o vamos a vivir: conseguir un equipo para sonar como las bandas que más nos gustan con un precio asequible.

Dividiremos esta serie de posts en tres presupuestos, y a su vez cada uno de ellos lo dividiremos en estilos.

Este primero lo vamos a centrar en los sonidos más duros del Rock y el Metal. En este estilo solemos ver a nuestros artistas favoritos con guitarras carísimas, amplificadores monstruosos y producciones atronadoras en sus discos. Sonar bien no es un objetivo imposible a bajo coste, siempre podemos intentar emular nuestros equipos soñados para ir poco a poco.

Lo primero es centrarnos en la guitarra; para este post vamos a proponer dos modelos económicos de LTD con una relación calidad precio asombrosa.

Por un lado, la LTD M-100FM para los sonidos más metaleros, con puente flotante y una estética agresiva; y por otro, la LTD EC-50, guitarra tipo Les Paul con puente fijo, forma clásica y 24 trastes, detalle a resaltar ya que en los modelos LP no es habitual.

Con esto tenemos la guitarra escogida, una guitarra con buen tacto, acabado y, lo más importante, un instrumento que no tiene por que quedarse atrás en un futuro, ya que cuando “subamos”  de nivel, puede perfectamente formar parte de nuestro arsenal como segunda guitarra.

Ahora vamos a por un pedal: si bien en el mercado tenemos miles de productos a nuestro alcance, vamos a escoger  dos de ellos.

Por un lado, el HT-Metal de Blackstar, para los que no quieran efectos y quieran tenerlo todo en un solo pedal. Este pedal es un pedal valvular de alta ganancia, dos canales, ecualización compartida y dos controles de ganancia y volumen independientes para cada canal; esto hace que este pedal sea ideal para disponer de un canal limpio, otro con distorsión, o dos sonidos saturados (uno para rítmicas y otro para solos, por ejemplo).

Ahora que tenemos la guitarra y el pedal de distorsión, necesitamos un amplificador económico pero con potencia para no quedarnos cortos en nuestro local de ensayo o directo.

Escogeremos el Fender Frontman 212R. A muchos de vosotros os llamará la atención que escojamos un Fender para caña, pero gracias al canal limpio cristalino de este amplificador, es ideal para combinarlo con el Blackstar y sacar el tono que queremos.

Otra opción sería optar por un “todo en uno” de amplificación. Con esto quiero decir que el amplificador disponga de uno o más canales con la distorsion adecuada  para el estilo. Algunos ejemplos podrían ser  el Line6 Spider IV de 75 watios, el Marshall MG101CFX, o el Fender Mustang IV (éste último con emulaciones y efectos incorporados).

¡Hasta nuestro siguiente post!

La importancia de una fuente de alimentación para nuestros pedales

En este nuevo post exponemos una solución para todos los ruidos, disgustos y problemas derivados de tener muchos pedales en nuestra pedalboard.

Se nos plantea el caso de montar, cablear y configurar una nueva pedalboard para uno de nuestros clientes. Lo primero, le explicamos la suprema importancia de disponer de una buena alimentación para suministrar corriente a todos los pedales.

Al final, mirando el consumo de sus pedales, polaridades, voltajes, etc. optamos por una T-Rex Chamaleon debido a que suministra 4 tipos de voltaje diferentes, y que cada salida tiene 300MA.

Lo primero de todo y antes de conectar la fuente, hicimos limpieza total y absoluta de cables; queríamos eliminar cualquier ruido y mala conexión, y poner unos cables de alta calidad era parte de la solución.

Para la base usamos una T-Rex Tonetrunk 68 Gigbag. Su construcción inclinada hace muy fácil el acceso a la parte superior de los pedales. Después de esto comenzamos a colocar los pedales en el orden correcto de señal y aprovechando al máximo sus posibilidades.

El orden de colocación de los pedales fue el siguiente: Dunlop Jimi Hendrix Signature Wah, Boss TU-3, Vox Big Ben Overdrive, Ibanez Tube Screamer TS-808, Boss Chorus Stereo CH-1 y Mxr Carbon Copy Analog Delay.

El orden de los pedales es muy importante a la hora de conseguir que nuestro sonido sea perfecto, es muy importante poner los wahs al principio, después las distorsiones, a continuación los efectos de modulación, y al final los delay y reverbs.

El por qué de esto es muy sencillo y vamos a explicarlo de la forma más sencilla que se nos ocurre: pretendemos distorsionar nuestra guitarra, y a esa señal con distorsión aplicar las repeticiones. Si conectásemos el delay antes, lo que haríamos seria  hacer repeticiones de nuestra señal limpia y a cada una de esas repeticiones le aplicariamos distorsión, creando un sonido mucho más confuso e indefinido.

Por último, hicimos unos cables a medida con conectores Neutrik, que si bien salen un poco más caros que los cables de fábrica, para este trabajo de optimización era lo mejor.

Una vez finalizado el trabajo, comprobamos que todo era correcto y que no había ningún ruido indeseado.

Con esto queremos dejar constancia de que detalles “mínimos”, como son los cables de unión entre pedales, y por supuesto la fuente de alimentación, pueden hacer que tu pedalboard te dé muchas alegrías, o justo todo lo contrario ;).

Y si no, que se lo digan al dueño de la de la foto…