¿Cambiamos de afinación?

Algo muy común hoy en día es que grupos musicales de diversos géneros, exploren sonoridades diferentes buscando afinaciones más graves para sus instrumentos.

Quizás una de las de las más comunes sea “dropear” la guitarra (afinar la sexta cuerda un tono más abajo que el resto) o bajar  toda la afinación en general, desde medio tono hasta lo que se quiera o se pueda.

La cuestión es que la afinación estándar es siempre lo mejor para el instrumento por la tensión que ejercen las cuerdas, y lo correcto (siempre hablando desde el punto de vista teórico) seria compensar esa falta de tensión de la guitarra (si por ejemplo afinamos en C#, tono y medio más grave) con un calibre más grueso. D’Addario tiene juegos especiales para drop-tuning, cómo por ejemplo el EXL-117.

En todo esto hay que encontrar un equilibrio entre lo mejor para el instrumento y la comodidad del guitarrista. Por mucho que digamos que la guitarra estará mejor con un juego del 12/54, si el guitarrista no se encuentra cómodo habrá que buscar otra opción.

No olvidemos que con cuerdas más gruesas tendremos  más cuerpo en las rítmicas, pero perderemos velocidad en los vibratos de cuerdas. Todo esto son cosas a tener en cuenta.

Además, estos cambios de afinación no pueden hacerse alegremente: requieren un ajuste y calibrado del instrumento. Tengamos en cuenta algo tan básico como que las cejuelas de las guitarras no suelen estar hechas para albergar determinados calibres, y que si ponemos calibres más gruesos, tenemos que modificarla, ajustar el alma de la guitarra o bajo, quintaje, etc.

Muchas veces nos hemos encontrado con comentarios del tipo “el guitarrista de la banda que me gusta afina de esta forma y utiliza una guitarra como la mía”. En todos estos casos, los instrumentos están ajustados para esa afinación.

Esto no lo decimos para desanimaros a buscar estos sonidos; es más, a nosotros nos gustan y a nivel personal los usamos en determinadas ocasiones, pero siempre tratando de hacerlo de la mejor forma.

También podemos partir de la base de comprar directamente un instrumento que ya ha sido diseñado para este tipo de afinaciones. Un ejemplo claro es la Ibanez RGD320 WH o la Fender Blacktop Baritone. Estos instrumentos tienen una escala más larga que nos permite afinar más grave sin tener que recurrir a calibres extremos.

También hay en el mercado instrumentos de 7 cuerdas  a precios asequibles (incluso 8) como la Ibanez Ibanez GRG7221-BKN que pueden darnos ese extra en graves, y seguiremos teniendo una afinación estándar para poder seguir tocando en la misma tonalidad nuestro repertorio.

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