¿Por qué nos gusta una guitarra u otra nada más cogerla?

Sin entrar en estilos o estéticas que puedan ser valoradas por encima de otras cosas, todos los instrumentistas hemos tenido alguna vez esta sensación: coges una guitarra por primera vez, y no sabes por qué, pero ¡esa es tu guitarra! Al tocarla todo fluye y sabes que el GAS te ha atrapado… muchas veces, incluso con un modelo que jamás pensarías que te gustase, al cogerla ocurre “algo”.

En mi caso particular fue con un modelo Les Paul del estilo a la Tokai. Siempre había tocado con guitarras Super Strato como la Ibanez, o formas agresivas estilo “Randy Rhoads” como la LTD. Nunca me habían llamado la atención las Les Paul hasta aquel día probé una, y nada más cogerla supe que estaba hecha para mí. Al colgármela, por algún motivo, la ergonomía del instrumento se adaptaba perfectamente a mí, haciéndola sobresalir entre otras guitarras eléctricas. Es más, a día de hoy, tocando de pie pocas guitarras me resultan tan cómodas y se adaptan tan bien a mi postura a la hora de tocar.

La estética nos suele influenciar mucho por el estilo que pretendamos tocar o por los referentes musicales que tengamos. Es casi imposible imaginarse a Kurt Cobain de Nirvana sin su Fender Jaguar, a Jimi Hendrix sin su Stratocaster, James Hetfield sin su Explorer o a Joe Satriani sin su Ibanez.

Si analizamos solamente la ergonomía, sin profundizar en nuestros gustos personales, podríamos considerar que los rebajes el cuerpo de las Strato que diseño Leo Fender marcaron el camino a seguir por muchos fabricantes. Su rebaje en la parte trasera superior la hacen número uno para muchos usuarios; tocando sentado su equilibrio es perfecto, cosa que por ejempló no se da con los modelos Les Paul, pero sobre gustos nunca hay nada escrito. Las guitarras tipo Flying V suelen ser una pesadilla a la hora de tocar sentados, pero para los que hemos utilizado estos modelos, tocando de pie podemos destacar la comodidad y el fácil acceso a ciertos trastes.

Guitar GAS

Pero no sólo el cuerpo es determinante para la elección: quizás uno de los elementos que más nos consultan los clientes es “¿cómo es el mástil?“.
Esta es una de las partes más determinantes y decisivas del instrumento, ya que el 80% del sustain de la guitarra se transmite por él. Ese es el motivo por el que la Fender American Vintage ’52 Telecaster lleva un mástil apodado como “bate de béisbol”. En el otro extremo podríamos situar por ejemplo una Ibanez Jem 77. Ambas son excelentes guitarras de primera calidad pero construidas para guitarristas que buscan casi extremos opuestos.

Hablando de Ibanez, es otro claro ejemplo de marca muy solicitada por su comodidad y “velocidad”. Ibanez lleva muchos años siendo un referente en todo el mercado, y hoy en día hablar de una serie RG o S es sinónimo de mástiles rápidos y de fácil acceso a los trastes inferiores.

Como hemos comentado al principio del post, esta reflexión la hacemos sin entrar en sonidos ni tendencias.

¿Cuál es vuestra guitarra 10 a la hora de tocar?